Mi bonita casa de Granada.
Voy a cambiar el formato; se acabó el negro. El fondo negro es muy elegante, y ciertamente me gusta, pero creo que ha llagado la hora de otros colores en mi mi vida.
Quienes me habeis leido sabeis que he didicado gran parte del verano a remodelar y adecentar mi preciosa casa de granada, antes predominaban los colores oscuros, ahora predomina el blanco y el verde (como la bandera), ha quedado muy bonita. Sigue teniendo un aire elegante y ordenado, pero otra cosa.
En el salón-comedor-despacho todo gira entorno al blanco; paredes, sofás, ropa de mesa, lamparas, mueble, estanterías de pladur... después tenemos unos grandes toques en verde; sillas (preciosas) estores (que parecen los párpados de las ventanas) platos de cerámica que he ido comprando a lo largo de mi existencia en multitud de sitios que he visitado, solo he puesto los que tienen tonos verdes, ha quedado muy elegante, y ahora resaltan sobremanera los colores de los libros, y cachibaches que tambien he ido comprando. Son bonitos mis cachibaches, no me canso de mirarlos, llevan conmigo toda la vida, los limpio y los cuido. Cuido tanto de las cosas que no se rompen ni estropean, pasan los años y ahí siguen igual que cando las compré,(con las personas no pasa esto, por más que me esmero en cuidarlas; se van.O les tengo que pedir que se vayan porque no me cuidadan ellas a mi, ¿por qué?), la cosa está ya saturada, no hay más espacio para cachibaches, ahora si voy algún sitio solo compro alguna lámina de cuadros de grandes pintores. Y ya tengo algunas, en el susodicho salón-comedor-despacho, he colocado una que compré este curso pasado en el museo del prado, El Adan de Durero, ¿que os parece?, de manera que cuando entras lo primero que ves es un cuerpo masculino desnudo, ja ja ja ja, ¡me encanta!, tambien he puesto unas laminitas (estas las compré hace ya muchos años en Paris, prometí volver, no se que pasará) de Gaugin, ya sabeis las indionas de Gauguin, preciosas y con esos colores tan vivos, ¡tambien me encanta!. Quiero poner un gran espejo ovalado encima del sofá, esta idea proviene del feng shui, que dice que si se relfeja la mesa del comedor se duplican los alimentos, y yo lo voy a poner bien grande, ¡si señor!, que no haya miseria.
El salón-comedor-despacho, es grande, no creais, y en la pared de enfrente del gran espejo he puesto un cuadro, este si es una pintura de verdad, es una cesta de flores, pintada sobre seda donde predomina el azul, con toques blancos, naranjas, amarillos, blancos... los colores son más apagados que los de las indianas, pero aporta alegría sosegada, no se como explicarlo... en esta pared tambien han tenido cabida dos entrañables cuadritos bordados por mi querida hermana Ana, uno es un abecedario, con muchos colores, incluye las letras, una casita con sus ventanitas su puerta su chimenea, dos arbolitos a los lados, los números de 0 al 9 y una cenefa de florecitas alrededor, el otro contiene tazas, tetera, platitos cucharillas, todo tambien rodeado de una preciosa cenefita. Una verdadera maravilla, estos cuadritos hechos por mi hermana, me abrigan. Y ya solo me quedan por describir dos acuarelitas pintadas por un conocido, (que la verdad no se si es entrañable o no, el se ha esforzado para mantener cierta distancia) son unas flores pintadas en vivo de unas macetas con las que yo conviví, hace mucho tiempo. Conocí las macetas, la evolución de la floración de las macetas, las flores de las macetas, y como colofón las pinturitas de las flores de las macetas, esto para mí es muy entrañable, los colores son muy vivos, naranjas, verdes lilas, amarillos. Me emociono al recordar cosas tan sencillas y tan llenas de vida. Como veis, mi salón-comedor-despacho está cargado de sentimientos y sensaciones, todo tiene un por qué, y todo es precioso.
Besitos![]()


polo dijo
Tu texto, Ninita, transmite la misma serenidad que parece desprender tu hogar. Calor de hogar; hogar, dulce hogar... Y, después, nos quejamos de que no encontramos momentos (o gente) para salir. ¡Que no tenemos arreglo!
Pero las cosas tangibles sí lo pueden tener ...o se compra otra. Te felicito por tu buen gusto (desaparición de sillones incluida). Se desaconseja la presencia de mesa camilla, estéticamente horrorosa. Todo lo que describe tu texto me encanta porque, además de serenidad, está lleno de amor.
No faltan los comentarios sarcásticos, pero ¡tan verdaderos! Y referidos a El Tema, claro.
Más besitos.
21 Septiembre 2007 | 05:45 PM