Te contesto desde aquí; no puedo entrar en tu blog
No, no ¡nuevo!. Esta, mis queridos lectores, es una respuesta que obedece a un esquema mental, reflejo de una intima rebeldia, y que solo la puede entender Polo. En fin, cada uno es como es. ¡Que cosas te preocupan!; la cena la haces cuando tengas hambre después de la 8 de la tarde; lo que comas a partir de esa hora se considera cena. Ya está. Y ahora podemos hacer todos los rigurosos planes que proceden en estas fechas, para posteriormente no conseguir ninguno. Puedes comprar almacenar y comentar todos los discos libros y peliculas que tengas en mente, puedes , claro que si, dejar de fumar de beber e intentar controlar otras pasiones, pero ¿para qué?, puedes pagar el gimnasio y castigarte físicamente si vas, o bien castigarte psicológicamente si no vas, puedes castigarte como quieras, eres libre.Necesitas la dosis de culpa a la que nos ha acostumbrado el judeo-cristianismo. ¿Vale? Lo si que supondría una gran novedad, sería ¡no castigarnos más! disfrutar de lo que tenemos, madurar un poquito, y en vez de querer ser mejores,(más delgados, más intelectuales, más disciplinados, más sanos) intentar ser nosotros mismos, lo mismo descubrimos algo interesante. Y lo mismo, conseguimos no sentirnos inferiores, con lo cual no tendríamos que pagar el gimnasio, lo mismo se nos quita la ansiedad y el dolor y no tendríamos que beber ni fumar tanto, y lo mismo no tendriamos necesidad de vomitar datos, que nos otorgan sabiduría artificial. Y lo mismo nos reiamos más. No me hagas mucho caso. Ya sabes como está el patio.
Besitos ![]()

polo dijo
Me hacía mucha ilusión verte en el blog. Ajú, qué fastidio de entrar ahí... Pero estoy muy agradecido por tus comentarios. Acertados, oportunos, cabales. ¡Y ese final! ¡Para rematar la faena, señores! ¡Las dos orejas y el nabo! Perdón, quería decir pelotas.
Bueno, marianma, gracias por tus atenciones.
8 Enero 2008 | 11:27 PM