No, no ¡nuevo!. Esta, mis queridos lectores, es una respuesta que obedece a un esquema mental, reflejo de una intima rebeldia, y que solo la puede entender Polo. En fin, cada uno es como es. ¡Que cosas te preocupan!; la cena la haces cuando tengas hambre después de la 8 de la tarde; lo que comas a partir de esa hora se considera cena. Ya está. Y ahora podemos hacer todos los rigurosos planes que proceden en estas fechas, para posteriormente no conseguir ninguno. Puedes comprar almacenar y comentar todos los discos libros y peliculas que tengas en mente, puedes , claro que si, dejar de fumar de beber e intentar controlar otras pasiones, pero ¿para qué?, puedes pagar el gimnasio y castigarte físicamente si vas, o bien castigarte psicológicamente si no vas, puedes castigarte como quieras, eres libre.Necesitas la dosis de culpa a la que nos ha acostumbrado el judeo-cristianismo. ¿Vale? Lo si que supondría una gran novedad, sería ¡no castigarnos más! disfrutar de lo que tenemos, madurar un poquito, y en vez de querer ser mejores,(más delgados, más intelectuales, más disciplinados, más sanos) intentar ser nosotros mismos, lo mismo descubrimos algo interesante. Y lo mismo, conseguimos no sentirnos inferiores, con lo cual no tendríamos que pagar el gimnasio, lo mismo se nos quita la ansiedad y el dolor y no tendríamos que beber ni fumar tanto, y lo mismo no tendriamos necesidad de vomitar datos, que nos otorgan sabiduría artificial. Y lo mismo nos reiamos más. No me hagas mucho caso. Ya sabes como está el patio.

Besitos